AUSTRALIA (PANORAMA)

AUSTRALIA (PANORAMA)

OLIVER BOLCH

9,95 €
IVA incluido
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Editorial:
PANORAMA
Materia:
Fotografia i vídeo
Idioma:
Castellano-English-Français-De
ISBN:
978-3-89823-334-7
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Si hace 40.000 años el fotógrafo Oliver Bolch hubiera llegado a Australia en canoa o en una balsa desde el sudeste asiático junto con los primero aborígenes, y hubiera recorrido y viajado por esta región con su cámara fotográfica, probablemente nos habría podido legar vistas panorámicas del paisaje muy parecidas a las que éste nos ofrece en la actualidad. Porque mucho no parece haber cambiado en los últimos miles de años. En las fotografías de Bolch, las zonas despobladas y montaraces de Australia o bush, las regiones remotas y alejadas de la civilización o Outback, las zonas desérticas del Never-Never en el Corazón Muerto o Dead Heart – en el interior del país –, producen el efecto de encontrarse tan intactas y en un estado tan original como las describieron los aborígenes en las canciones que han llegado hasta nuestros días. Y allí donde una que otra foto muestran la transformación de la naturaleza en modernos paisajes urbanos de acero y concreto, éstos dan la sensación de haberse adaptado de manera sorprendentemente armónica a la naturalidad del resto del continente y a la naturalidad de su luz, de su agua, de su cielo. En el libro Songlines (Los trazos de la canción) el escritor de viajes Bruce Chatwin, el autor intentó profundizar con gran sensibilidad en las raíces del mito Australia explorando la cultura de los descendientes de aquellos primeros colonizadores que llegaron a estas tierras en canoa. Siguió las huellas de esos orígenes en las canciones transmitidas de generación en generación, y leyó e interpretó sus sencillos mensajes dejados para la posteridad. “Los aborígenes tenían una filosofía ligada a la tierra. La tierra le obsequiaba la vida al ser humano, le proporcionaba sus alimentos, su lenguaje y su inteligencia; y la tierra lo recogía en su seno cuando moría. La ‘tierra propia’ de un hombre, aunque fuera ésta una región desértica con maleza y spinifex, era un icono sagrado que tenía que permanecer indemne”, escribió

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